Informe: Conferencia, taller "Escribir, problema o goce" por Oscar Mario Ruíz, Magíster en Humanidades, docente de la Facultad de Educación de la FUNLAM, escritor.

16.09.2013 21:03

Por: Jorge Andrés Ramírez

Estudiante Facultad de Comunicación Social FUNLAM.

La conferencia, apoyada por la vicerrectoría de investigaciones de la universidad, explica con una frase muy llamativa todo su contenido “La escritura debe dar dinero y prestigio” Dr. J. Ossa; la cual expresa en pocas palabras la trascendencia de este arte, que si bien está hecho para todos, sólo algunos lo llevan a cabo con responsabilidad y ética. Leer no es solo comunicar o expresar, es un camino (método) para aprender, conocer, leer fortalece la capacidad de pensar, reestructura el nivel de conocimiento, y nos humaniza.

Por problema entendemos dificultad, algo por resolver, pero tomado desde una perspectiva visionaria podría tratarse como una esperanza. Ambivalentemente el goce, evoca pasión, deseo y disfrute; Estos dos puntos se hacen importantes cuando hablamos de escritura académica, la que vivimos a diario en nuestra universidad y de la cual poco sabemos nosotros los estudiantes. ¿Para qué escribir?, quizá deseemos expresar, comunicar, transmitir, o divulgar. Se escribe también para recordar y testificar, para guardar algo preciado; así de valioso es este ejercicio.

Cuando nos hagamos esta pregunta desde nuestro interior, sabremos que simple y llanamente la respuesta es: porque la escritura tiene un carácter mágico, cognitivo y sobre todo ejerce en nosotros un poder creativo, abriendo nuestra imaginación. Escribir no es difícil, como todo en la vida requiere de práctica y sutileza en el mensaje expresado, ya que la palabra atrae cosas a nosotros, a nuestros recuerdos y pensamientos. Imaginémonos una gaseosa helada en un día soleado; se trata de eso, de saber que con un mensaje adecuado llegamos a la memoria y el corazón de nuestro lector.  Otro ejemplo, se da cuando utilizamos un buzón de sugerencias, no es presencial nuestra posible queja, pero nuestra voz está plasmada en texto y tiene validez y criterio.

Existen entonces dos tipos de escritores, los obligados y los voluntarios; para los primeros, escribir es un problema, una carga y como no hay disfrute, no lo hacen bien. Por el contrario para los voluntarios,  esto significa un reto, una oportunidad de exponer clara y fluidamente su pensamiento.

Entonces ¿qué demanda la escritura?, experiencia. Se necesita haber practicado lo suficiente para darle coherencia a nuestras ideas, también manejar el código, además de sensibilidad y una lectura permanente. La insatisfacción esa es otra clave, nunca podemos conformarnos con los buenos escritos que hagamos, ya que estos siempre serán susceptibles de mejorar.

Hay tres tipos de escritura: la académica, la científica y la literaria. La escritura académica es el texto que produce el estudiante en su proceso de formación. Tiene obstáculos, sí. Entre ellos destacamos

- Dar por hecho que el estudiante ya sabe leer y escribir cuando llega a la universidad.

- Creer que el estudiante ya sabe organizar información escrita; no hay didáctica de la escritura.

- No se enseña a editar textos

- El estudiante cree que ya sabe leer y escribir.

Se necesita una alfabetización académica, darle tiempo al proceso de la escritura. Impulsar una política institucional (estrategias) a favor de la lectura y de la escritura. Recordemos que escribir da poder y que se aprende a leer y a escribir muy fácilmente; leyendo y escribiendo.