"La Teta Asustada"

09.09.2013 23:03

Por: Jorge Andrés Ramírez

Estudiante Facultad de Comunicación Social FUNLAM.

Fundamentalmente la película exhibe a la mujer; me refiero a mostrarla como eje central de una cotidianidad que se ha visto afectada por situaciones que la vulneran, que ultrajan sus derechos, y que por consiguiente hacen de ella un objeto, manipulado a la voluntad de quienes se toman el poder de decidir sobre sus vidas, llevándose por delante su feminidad, su alma.

“La teta asustada”, con su estructura narrativa, captura los sentidos de sus espectadores. Siendo una historia de la vida real, resulta difícil creer que esto lo hayan tenido que evidenciar, y profesar mujeres afectadas por el siniestro de la violencia. ¿Cómo es una mujer tan verraca de quitarse esa herida del alma y seguir adelante con su vida? Perú, epicentro de grabación de la historia, demuestra que la sevicia contra las mujeres es evidente hasta en la cultura indígena. Uno diría, “no, esos indígenas que van a saber de maldad, cómo van a ultrajar sus mujeres”

Esas conductas tan deplorables, me hacen pensar en qué tan humanos somos, ¿si somos tan civilizados porque nos damos violencia a nosotros mismos y nuestras semejantes femeninas?

La realidad que se promueve a través del film, es una realidad verdadera, es decir, esto pasa, ¡debe importarnos! Allí nos recordaron que hay personas con miedo, personas olvidadas, gente que pareciera a nadie importarle. Vivencias que se vuelven memorias para un país tan parecido al nuestro, a esa Colombia que han hecho grande mujeres en todos los campos del conocimiento, de cultura, de deportes.

Completamente estoy de acuerdo con la autora del libro Kimberly Theidon, del cual se toman aportes para la creación de la película dirigida por Claudia Llosa. ¿Convencen? Claro que sí, comparto la idea de transmitir sensaciones de repudio contra los abusadores de las mujeres. Es que saber que simbólicamente una mujer para defender su cuerpo sería capaz de introducir en su vagina una papa, para que nadie pudiera violarla, es una muestra de que nunca jamás nadie puede manipularlas, entrar sin consentimiento a su cuerpo, y robarles su dignidad.

¿Es Colombia un ejemplo de esto? Por supuesto, todos sabemos que una mujer debe trabajar muy duro, ser muy inteligente y tener iniciativa para igualarse en posición económica, de trabajo, a un hombre. Aun en el siglo XXI la mujer no está igual en condiciones a nosotros, lastimosamente.

Cuando maltratamos a una mujer, volvemos a la época en la que éramos unos simios no pensantes; nos convertimos en unos animales irracionales, con una “necesidad de dominio” en la que pobres de conciencia predomina “el más fuerte”.

Gracias a la autora por la Película; por el suspenso, el temor, por hacer salir lágrimas en el corazón de quienes vemos a las mujeres como LO MÁS MARAVILLOSO DE LA CREACIÓN.