Película Freedom Writers

12.08.2013 21:33

Por: Jorge Andrés Ramírez

Estudiante Facultad de Comunicación Social FUNLAM.

Que interesante e importante nos resulta el poder expresar nuestras ideas acerca de tantos hechos que nos victimizan, que nos envuelven en este mundo tan poco civilizado, ese mismo que con inteligentes doctores y científicos que están allá en su laboratorio buscando la forma de crear, sí, de innovar; que lastima que no sea la vacuna que cure definitivamente el cáncer, o también el sida; ellos están allá sofisticando las mismas armas con las que uno a uno sueños, ilusiones quedan totalmente perdidas en la esquina de un barrio.

Se dice que todo problema tiene solución, aquí encontramos una, para este conflicto tenemos este término que si supiéramos cuanto poder posee, estaríamos ganándole guerras a la violencia, a la sevicia de la politiquería. Nuestro problema es no querer aprovechar la inmensidad de recursos que nos da la educación.

Viendo la película Freedom Writers y su forma de narrativa tan personal, me refiero con personal a la proximidad del actor contando uno a uno su propia historia, fácilmente descubrimos que su centro o idea principal es demostrar que el paso para el cambio de esta sociedad en la que vivimos es la educación, pero que difícil sería convencer a tantos esclavos, pobres de espíritu que enceguecidos por codicias de dinero y bienes, prefieren destruir todo su alrededor sin darse cuenta que allí, a su lado, existen seres humanos, tan similares a nosotros, pero que por no ser, pensar y actuar como nosotros se convierten en nuestros enemigos.

Niños, jóvenes, ancianos en este preciso instante están viendo muerte, sangre, y no es exclusivamente por su color de piel o digamos que raza, sino porque se ha proclamado quienes deben ser los marginados, quienes son los “malos” sin querer serlo. Esto se da por esa guerra de poder en la cual sin saber hemos estado, por ser parte de un grupo o sociedad que está mediatizada; hoy en día nos importa más estar con nuestro grupo de amigos, la rumba para este fin de semana, ver la telenovela del momento, que estar estudiando, culturizándonos.

Nos parece normal que hoy un “muchacho” vaya al colegio porque le toca, o porque si no se lo llevan al ejercito; ¿normal? Pensemos en cómo sería esta Colombia de hoy, llena de grandes escritores y no reconocida por sus “capos” y grupos terroristas, llena de gobernantes que en realidad se preocupen por su gente y no por aquellos que encabezan la basta historia de un país que mal conducido está en ruinas.

Su género narrativo nos abarca en su contenido, proponiendo un cambio posible en esta sociedad violenta que no pretende cambiar, no si alguien se lo propone y en donde aparecen personajes que demuestran que solo se necesita valentía para luchar contra quienes no creen en nosotros.

Este film entonces nos invita a comprender la verdadera importancia y trascendencia de la educación en todos sus sentidos en nuestra cotidianidad, reflexionar el de qué manera puedo cambiar lo que hoy me pasa y reconocer que la clave es la educación, no me refiero a los conocimientos sino a aquella que se convierte en cultura.